Enfermera de 51 años
Cirugía de síndrome de salida torácica
Soy una enfermera titulada y he
trabajado en la asistencia médica por mi carrera entera. Hace cinco años
sufrí una herida relacionada al trabajo que causó el
daño de nervio, causando el dolor de brazo y cuello
continuo.
Intenté todo para aliviar el dolor: medicación,
terapia física, acupuntura, tratamientos conservadores
similares – algo para evitar tener cirugía. Pero
de todos modos, el dolor no desapareció.
Hasta me hicieron una cirugía de fusión cervical.
Lamentablemente, mi dolor siguió después de la
cirugía.
Seguí trabajando, pero con el dolor constante, estuve
al punto donde yo no podía hacer mi trabajo más.
Traté de quedarme en casa un par de semanas, pero cuando
volví a trabajar, el dolor todavía me impedía
a llevar a cabo deberes básicos.
El primer doctor sugerido por mi
compañía de
seguros había diagnosticado mi condición correctamente:
discos perforados en mi cuello. Pero resultaba que yo tenía
una otra, condición mucho mas dificil a diagnosticar, “thoracic
outlet syndrome” (síndrome de salida torácica”
Una otra enfermera que conocía había sido diagnosticada
con TOS, y sugirió que yo leyera en el sujeto. Más
aprendí, más sentí que este puede ser
la razón de mi dolor continuo.
Mi condición se había empeorado para incluir
el dolor de pecho y una tos fastidiosa – que es causado
por el nervio phrenic (que estimula la función de tos
de alguien) una vez agravado.
El doctor que veía sugirió que yo vea a alguien
que se especializa en el síndrome de salida torácico,
y este es el momento cuando descubrí a doctor Aaron
Filler.
Cuando hablamos, aprendí que él es muy meticuloso
en lo que él hace, y planea sus tratamientos en la misma
manera. Al principio, no quise pasar una otra cirugía,
pero después de hablar sobre el procedimiento con doctor
Filler, mis preocupaciones fueron calmadas y planificamos
la estrategia. Resulta que durante la cirugía,
doctor Filler descubrió una anormalidad congénita
donde mi nervio pasó por mi músculo, y no alrededor
de ello (como con la mayor parte de personas), entonces él
lo reencaminó al mismo tiempo.
Mi recuperación era enorme: casi inmediatamente mi
dolor de pecho desapareció asi como mi tos fastidiosa.
Mi dolor de brazo y cuello también se ha mejorado con
el paso del tiempo. Antes de la cirugía, yo ni era capaz
de hacer ejercicios fisicos . Ahora, puedo caminar facilmente
otra vez y me siento maravillosa.
Yo recomendaría definitivamente
doctor Aaron Filler a amigos y a miembros de mi familia.
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